​Cinco consejos antirrobo para los aficionados a la bicicleta

Dejar la bici en un sitio diferente cada día despista a los ladrones
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Cuando vamos en bici, muchas veces tenemos la preocupación de que no la encontraremos en el sitio donde la dejamos. Este conflicto se vuelve hoy en día cada vez más agudo, sobre todo en las grandes ciudades. En los estudios que lleva adelante el Ministerio del Interior del Gobierno de España podemos ver que el año pasado el robo de bicicletas en Madrid alcanzó la cifra de 2.117. En Barcelona por año también se roban 5.551 vehículos del mismo tipo.

Además, como lo muestran las estadísticas actuales del crimen, el problema se extiende al resto de Europa y del mundo. En Alemania por ejemplo: más de 111.000 bicicletas fueron robadas por todo el país en 2017 y sólo un 8 por ciento de los casos fueron clarificados. Las ciudades más ricas o habitadas por ciudadanos con mayor poder adquisitivo son las que más sufren, al igual que las más amigables para andar en bici. El equipo de Yerka, expertos en seguridad para bicicletas, intenta poner fin a este tipo de delitos.

A continuación presentamos cinco consejos de cómo poder proteger la bici del robo:

1. Escoger un lugar seguro

La seguridad de las bicis empieza con el sitio donde se la deja y hay que tener en cuenta algunas cosas. “Situar la misma en un lugar visible e iluminado por el que transiten peatones es la primera medida a tomar en cuenta”, dice el ingeniero Cristóbal Cabello, uno de los tres co-fundadores de la empresa. El temor al ser pillado va a apartar al ladrón de intentar un robo porque se sentirá observado.

Dejar la bici en distintos sitios es otro tip para despistar a los ladrones y que no sepan dónde está su bici. Existe también la opción de los parkings, contenedores o sótanos, pero no siempre están disponibles. Muchas personas aparcan sus vehículos en lugares públicos. Si también quisieran hacerlo, es aconsejable dejarla entre las que ya están aparcadas. Así el ladrón no prestará atención a la suya, al menos será más difícil de alcanzar.

2. Atar la bici correctamente

Es importante no simplemente encerrar la rueda al cuadro y amarrar la bici a una estructura lo mejor posible. “Asegurarse de que el lugar donde se aparca la bicicleta está firmemente anclado al suelo es también fundamental”, aclara Andrés Roi, otro de los co-fundadores. En caso contrário, será fácil para el ladrón llevarse su bicicleta. Mejor sujetar la bici a un objeto firme que sea difícil de despegar, por ejemplo un árbol, un anclaje de bici o un farol.

A menudo, los ladrones están especializados en un cierto tipo de candado a romper. Por eso es aconsejable llevar dos tipos de cierres: uno de tipo U rígido y otro del tipo pitón, que son los más seguros. Los candados deben estar ubicados en sitios difíciles de alcanzar para evitar que sean rotos.

3. Utilizar el candado apropiado

Hay una variedad de candados en el mercado y no es tan fácil ponerse de acuerdo con respecto a cuál es el más seguro.

Candados de tipo U rígidos: cuanto más estrecho es el candado, menos espacio hay para un ladrón de romperlo, o sea mejor y más seguro. Son los cierres más difíciles de estropear. No obstante, su inconveniencia es que son pesados.

Candados de eslabones: este cierre consiste en eslabones de acero y es recubierto por un textil resistente. Si es de buena calidad, es difícil de romper con una sierra o una tenaza. Su desventaja es que, como el candado de tipo U, es pesado.

Candados articulados: este tipo es flexible como el candado de eslabones y seguro como los candados de tipo U.

Candado espiral: Consiste en hilos de acero entrelazados recubiertos de plástico. No hay que tener este tipo de candado como la única opción dado que se cortan muy fácilmente.

Cuanto mayor es el grosor del material, más seguro y más pesado es el candado. Según distintas asociaciones de consumidores y de ciclistas, los candados en U suelen ser los mejores.

El Barómetro de la Bicicleta en España -estudio que analiza la opinión, los hábitos y el uso que los españoles hacen de la bicicleta y las necesidades y demandas que tienen en relación a la misma- muestra que desde el primer barómetro realizado en el año 2009, el número de usuarios de la bici ha crecido en 3,5 millones. Sobre todo se destaca que un 16% de esos usuarios de bicicleta ha sufrido como mínimo un robo en los últimos cinco años. En este sentido, el estudio concluye que la mayoría de los ciclistas toman algún tipo de prevención para evitar el robo, siendo el candado la medida de prevención más habitual y dejando a las bicis candado como la mejor solución.

5. Precauciones antirrobo

En el caso de robo, la codificación de la bicicleta es una gran ventaja: el propietario puede ubicarla rápido y sin necesidad de acceder a una base de datos. El Biciregistro, sistema Informativo nacional de registro de bicicletas, por su parte es otra buena herramienta para reducir el robo de bicicletas y más de la mitad de los que tienen bici, asegura ante el Barómetro de la Bicicleta que lo utilizaría si estuviera disponible en su ciudad. Ubicar un número de registro o un GPS en el marco del vehículo también tiene un carácter de advertencia efectivo e incluso puede prevenir la reventa de la misma.

Por otra parte, también existe el pasaporte para bicicletas. Se trata de una aplicación para Smartphones que contiene una imagen de la bici, el número de marco, codificación y dirección que ayudan a identificar inequívocamente la bicicleta robada, condenar al ladrón y localizar al propietario. Aquellos que juegan a lo seguro y tienen asegurada su bicicleta a través de uno, deben tener cuidado de que el mismo sea responsable incluso en caso de robo en áreas públicas. A menudo esto sólo ocurre con respecto a robos en áreas cerradas (por ejemplo garajes o bodegas).

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