Intrépidas: el libro que rescata las historias de 25 mujeres exploradoras y viajeras que supieron romper moldes

Cada uno de los 25 viajes de Intrépidas es una historia fascinante que esconde una lección de vida
|

-Una entrevista de Argentina Marquina y Guillermo Peris-

INTRÉPIDAS 5

Ha caído en nuestras manos un libro verdaderamente refrescante, necesario e “intrépido”. Cuando la historia se empeña en mostrarnos solo las proezas y la valentía del género masculino, Intrépidas se lanza a un viaje por los cinco continentes a la búsqueda de 25 mujeres exploradoras, auténticas pioneras con espíritu viajero y curioso que supieron romper moldes, aunque nadie se molestó en relatar sus hazañas. El libro, subtitulado Los excepcionales viajes de 25 exploradoras y editado por Pastel de Luna, está dirigido a un público infantil y juvenil, pero damos de fe de que su lectura es tan amena e interesante que cualquier miembro de la familia se deleitará con su contenido.

Intrépidas es un libro extraordinario que permitirá a pequeños y grandes viajar al lado de estas mujeres fascinantes, cuya determinación y actitud les llevaron a vivir historias trepidantes. No importa si consiguieron llegar a su meta o no, el viaje fue su mejor regalo y las cambió para siempre. Cada uno de estos relatos esconde una lección de vida.

Esta pequeña joya, con coloristas ilustraciones de Rena Ortega, viene firmada por la periodista y escritora Cristina Pujol, profesional que cuenta con una dilatada experiencia en el mundo del periodismo, especialmente el televisivo, y a quien saludamos para conocer detalles sobre sus 25 intrépidas.

Cuéntanos cómo nace la idea de reunir a estas excepcionales mujeres en un libro.

La idea surge de una persona de la editorial Pastel de Luna que ve la película Tracks, basada en el libro del mismo nombre escrito por Robyn Davidson, una de las intrépidas del libro. Esta mujer cruzó el desierto australiano acompañada por cuatro camellos, toda una hazaña. Al ver que una historia tan magnífica les resultaba completamente desconocida se preguntaron cuántas mujeres más habrían sido desterradas de la memoria colectiva.

INTRÉPIDAS 6

-Cristina Pujol, autora de Intrépidas, presentando su libro junto a Rena Ortega, ilustradora-

Sus fascinantes historias habían pasado desapercibidas y muchas de ellas estaban en olvido hasta que las has rescatado en Intrépidas. ¿Sientes que, en cierta forma, tu libro hace justicia con cada una de ellas?

Hacer justicia a la memoria de las que ya han fallecido y justicia al viaje de las que siguen vivas era algo que me obsesionaba desde que comencé a investigar sobre ellas. Me he intentado meter en su piel para escribir sus aventuras y no quería malinterpretar nada. Todo lo que aparece en el libro está escrito con la máxima admiración por lo que cada una de estas mujeres hizo. Lo que sí me gusta pensar es que con Intrépidas hemos revivido sus historias y las hemos acercado a nuevas generaciones que no damos crédito a lo que estas viajeras hicieron.

¿Qué te hizo decidirte por estas 25 intrépidas y no por otras? ¿Te has dejado a muchas exploradoras en el tintero?

Queríamos dar con historias representativas y únicas, por eso seleccionamos estas 25. Nos interesaba que se hiciera un recorrido histórico en las páginas de Intrépidas y además incluir distintas nacionalidades y etnias. Desgraciadamente no encontramos tanta variedad como nos hubiera gustado. Si no queda por escrito el viaje se lo lleva el viento y estoy segura de que hay cientos de aventureras de África, Sudamérica u Oceanía que hicieron cosas maravillosas. Sí que quedaron algunas en el tintero, pero no podíamos incluir cinco nadadoras o montañeras, o aviadoras, queríamos una representación de la exploración femenina.

¿Tenías referencia anterior de todas las mujeres sobre las que escribes?

Realmente sólo conocía a Amelia Earhart, como creo que nos pasa a la mayoría. Creo que mi madre y una de mis tías fueron las únicas que conocían a más de dos. Ir haciendo la lista fue descubrirlas y con cada biografía mi interés por ellas iba en aumento. Me parecía increíble no haber oído hablar de Jeanne Baret, de cómo se vistió de hombre para recorrer el mundo en barco en el siglo XVIII, o de Lynne Cox, que nadó en las zonas más frías del planeta para demostrar que no hay fronteras y que los distintos pueblos tienen más cosas en común que diferencias.

INTRÉPIDAS 1 GUDRID

Teniendo en cuenta que sus historias habían permanecido ocultas, ¿fue muy difícil la labor de documentación sobre cada una de las protagonistas del libro? ¿Has invertido mucho tiempo en la investigación de estas fascinantes aventuras?

Estuve más o menos un año y medio leyendo sobre ellas y escribiendo, pero podría haber estado años… Investigar sobre sus vidas es quizás lo que más he disfrutado de Intrépidas. La mayoría de las mujeres que aparecen en el libro dejaron algo escrito, tan solo Gudrid, la vikinga que llegó a América mucho antes de que Colón siquiera naciera, Sacagawea, la india que acompañó a Lewis y Clark en su búsqueda de un paso hasta el Pacífico entre las Rocosas y Jeanne Barret, no dejaron un relato sobre su viaje. Con ellas había que buscar distintas referencias: tesis, investigaciones sobre sus vidas… Fue muy interesante. Con las demás tuve la suerte de contar con sus palabras para hacerme una idea de lo que vivieron en sus viajes. Las más modernas son sinceras, con las más antiguas hay que leer entre líneas.

Estas mujeres vivieron momentos históricos muy diferentes. De todos los que reflejas en el libro, ¿cuáles crees que fueron lo que más silenciaban las gestas realizadas por mujeres? ¿En qué momentos de la historia lo han tenido más difícil para despuntar?

Creo que la dificultad ha estado presente hasta hace relativamente poco. Es cierto que, paradójicamente, Gudrid, una vikinga que vivió en torno al año 1000, no parece que tuviera muchas dificultades para embarcarse hacia el nuevo mundo, y eso que estaba embarazada. Respecto al resto, el principal escollo es que no tenían independencia económica. En el siglo XIX se vive un momento de globalización, aparecen medios de transporte más rápidos y los viajeros se multiplican gracias a trenes y barcos. Pero las mujeres de esa época, como Mary Kingsley, que viaja a África o Isabella Bird que recorre las Rocosas, deben esperar a heredar sumas de dinero con el fallecimiento de sus padres para poder salir al mundo. Incluso la japonesa Junko Tabei, la primera mujer que sube al Everest en 1975 se encuentra con que nadie quiere patrocinar su viaje porque consideran que su lugar está en casa cuidando de su hija.

Otra de las mujeres del libro, Elspeth Beard, recibe una carta de una revista burlándose de sus intenciones de dar la vuelta al mundo en moto cuando les escribe para pedir patrocinio. Y estamos hablando de los años ochenta. Pero cada una de ellas abrió camino, y sus historias inspiran a otras mujeres a intentar nuevas hazañas. Amelia Earhart decía que “hombres y mujeres tienen que intentar lo imposible porque sus fracasos servirán de inspiración para otros”, esa es la esencia de este libro.

INTRÉPIDAS 3 BARET

De todas las historias que relatas en tu libro, ¿cuáles te parecen más fascinantes? ¿Alguna de ellas te ha llegado a marcar especialmente?

Es complicado elegir, es como si te preguntan a quién quieres más a tu padre o a tu madre. Rena, ilustradora de Intépidas, tiene sus favoritas: Helen Thayer, que llegó andando al polo norte magnético y Marianne North, porque como ella, recorre el mundo pintando. 

A mí me apasiona Gudrid, la vikinga, pensar en cómo se lanzó a lo desconocido en un barco cuando estaba esperando su primer hijo. También Jeanne Baret, que se hizo pasar por hombre para participar en una expedición científica. Pero el resto son igualmente especiales. ¿Quién no querría ser astronauta como Valentina Tereshkova, o recorrer el mundo a caballo como Isabella Bird, desafiar al mismísimo Julio Verne emulando las aventuras de sus personajes como Nelly Bly o recorrer el fondo marino como Sylvia Earle. 

¿Hay españolas entre tus 25 exploradoras?

Sí, la primera Intrépida de la que hablamos es Egeria, una hispana del siglo IV que viajó desde Gallaecia hasta Tierra Santa para visitar los lugares santos. Se discute todavía si era gallega o del Bierzo, pero lo importante es que sus relatos son, posiblemente, uno de los primeros libros de viajes que se conserva. Es increíble pensar que en una época en la que se tardaba años en cruzar el Mediterráneo esta mujer venció el miedo siguiendo su curiosidad.

Cada una de las aventuras que relatas esconde una auténtica lección de vida. En esencia, ¿qué ideas y valores nos traslada la lectura de tu libro?

Creo que la enseñanza más valiosa que me han dado es que cada experiencia es valiosa. No hay que catalogar todo como un éxito o un fracaso, hay que fijarse en el aprendizaje de cada etapa del viaje. Además, me he dado cuenta de que hay que compartir lo vivido, porque podemos inspirar a otros a hacer grandes cosas. En el libro hablamos de Kay Cottee, la primera mujer en dar la vuelta al mundo en barco en solitario y sin asistencia. Ella se inspiró en la historia de otra mujer que lo intento y fracasó y a su vez, Kay inspiró a Laura Dekker, que se convirtió en la persona más joven en navegar alrededor del mundo con 14 años. Cada aventurera abre camino a otras.

Tras haber conocido las historias de 25 exploradores excepcionales, ¿cómo definirías el fracaso?

Es complicado dar una definición, supongo que tendemos a pensar que el fracaso es no llegar a los objetivos que nos habíamos marcado. Pero si lo pensamos, eso es algo muy relativo. ¿Eran esos objetivos realmente fundamentales para nosotros?, ¿si los hubiéramos conseguido qué habría cambiado? Creo que lo importante es qué hacemos con nuestras experiencias. Deberíamos sacar el máximo partido de ellas. Creo que inculcamos a los niños una cultura del éxito y eso es un error. Es importante ganar o ser el primero pero hay que enseñarles a intentar las cosas y aprender de la lucha por conseguir sus metas.

INTRÉPIDAS 2 JUNKO

¿Qué es más importante, disfrutar del camino o alcanzar el objetivo? ¿Por qué? 

Esa es la calve, si nos centramos en la meta nos perdemos todo lo demás. Intrépidas está lleno de viajes increíbles. Cuando leemos sobre la vida de estas mujeres disfrutamos de cada una de sus etapas. Eso es lo que deberíamos hacer también con nuestro propio viaje, disfrutar de cada paso.

¿Has conocido personalmente a alguna de las 25 protagonistas de tu libro? Cuéntanos algún momento o anécdota con ellas que te haya emocionado especialmente.

No he tenido esa suerte, sería increíble poder enseñar a alguna de ellas el libro y creo que tendría mil preguntas para hacerles. Sylvia Earle, la exploradora del fondo marino y protectora de los océanos, ha sido premiada con el Princesa de Asturias de la Concordia. No sé si vendrá a Oviedo, espero que sí. Por lo pronto yo ya he cerrado un taller allí el fin de semana anterior para hablar de ella a todos los niños que quieran acercarse a El Búho lector. Creo que simplemente con que alguien le hiciera llegar el libro yo ya sería feliz.

La literatura tradicional ha asociado las historias de hazañas al género masculino principalmente. ¿Son necesarios libros como el tuyo?

Es cierto, hay sectores en los que parece que las mujeres no tienen cabida. Todo lo que implica riesgo físico o interés por la ciencia y la tecnología tradicionalmente ha sido terreno masculino. Pero poco a poco estamos cambiando y nos atrevemos a hacer más cosas sin preguntarnos por el qué dirán. Libros como Intrépidas son fundamentales para abrir la mente de niños y niñas, porque los dos sexos deben ir de la mano en esto. No es un libro para niñas, es un libro con historias maravillosas que darán alas a niñas y niños. Ellas verán que pueden intentar vivir toda clase de aventuras y ellos tendrán referentes femeninos y eso es fundamental para romper barreras.

¿Te consideras feminista? ¿Qué aporta tu libro al feminismo y a la igualdad de la mujer?

Creo que todavía hay mucha confusión sobre lo que es el feminismo y eso crea reticencias a la hora de decir que uno es feminista. Yo creo que hombres y mujeres deben tener los mismos derechos y oportunidades y por lo tanto soy feminista, por supuesto. Como decía en la anterior respuesta, creo que el mundo lo cambiarán los niños y las niñas yendo de la mano. No debemos encasillar los cuentos con protagonistas femeninos como relatos para niñas, igual que no hacemos lo contrario cuando el protagonista es un niño. La empatía con el otro es el primer paso siempre para tener una relación de igual a igual, y que un niño empatice con una historia protagonizada por una mujer es maravilloso.

Las historias del libro son auténticas aventuras. Como periodista y como conocedora del medio televisivo, ¿has pensado que estos relatos podrían trasladarse en forma de serie a la pequeña pantalla? ¿Has recibido alguna propuesta en este sentido?

Creo que podrían componer una serie maravillosa e inspiradora. No he tenido ninguna propuesta al respecto, pero si se hace espero que cuenten conmigo.

INTRÉPIDAS 4 PORTADA

Revista Viajes y Lugares

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.