‘Viajar es lo mejor que me ha pasado en la vida. Viajando todos tus sentidos están despiertos’

Carlos Useros ha recorrido los 195 países del planeta en tres ocasiones
|

A aquellas personas que esperamos las vacaciones de verano o la llegada de un puente generoso para escaparnos y viajar, nos admira la naturalidad con la que nuestro protagonista se ha movido por el mundo durante más de veinte años. En ese tiempo lo ha recorrido completo tres veces.

Nos cuesta imaginar qué peculiar y genuina emoción se siente cuando se ha caminado por todos los países de nuestro planeta. Es por ello que nos atrae especialmente poder conversar con Carlos Useros, un trotamundos con mayúsculas que no se ha dejado un rincón por explorar.

Su espíritu viajero queda condensado en el libro Pasajero del mundo, una crónica en la que no solo describe paisajes y rutas. En este diario de viajes reúne sensaciones y retrata experiencias de todo lo vivido desde un punto de vista muy personal.

PASAJERO DEL MUNDO 3

¿Descubres tu vena viajera en algún momento concreto de tu vida o ya te venía de serie?

De pequeño siempre fui un adicto de los atlas y de los libros de geografía y de viaje. Podía estar horas mirando un mapamundi trazando rutas imaginarias.

¿Cuál fue tu primer viaje, tu primer destino? ¿Cómo lo recuerdas?

Mi primer viaje fue a Francia por su proximidad con España. Posteriormente viajé por otros países europeos hasta que hice un viaje cruzando el charco y fui hasta Tailandia e Indonesia. Me di cuenta de que mi curiosidad por conocer otros rincones del planeta no hacía más que empezar.

Trabajabas en el ámbito de la hostelería durante las temporadas de verano para poder dedicarte a viajar el resto del año. ¿Recorrer el mundo varias veces era un objetivo o es algo que fue sucediendo de forma natural?

Vivía en Inglaterra y descubrí un billete de la vuelta al mundo que no resultaba muy caro; así que la realicé en 3 ocasiones seguidas. Mi objetivo era viajar y cada vez conocía lugares que me sorprendían por sus gentes, sus paisajes, sus culturas, tradiciones o por ser diferentes. Creo que al principio lo hacía de manera muy natural. Tal vez con el paso de los años y viendo que me quedaban pocos países me lo marqué más como un objetivo. Luego me di cuenta de que sufría dromomania (dromos: ir de un lugar a otro - manía: rutina). Es una enfermedad reconocida y la suelen padecer exploradores, antropólogos, viajeros, aventureros….

PASAJERO DEL MUNDO 2

¿Viajar tanto puede llegar a convertirse en costumbre y rutina o la fascinación de un viaje no se desvanece nunca?

Cuando llevaba tantos kilómetros a mis espaldas, durmiendo y comiendo como los lugareños, pasando tantos meses de un lado para otro, había momentos en los que me preguntaba si estaba disfrutando o era una rutina. Cuando regresaba del viaje y me ponía a trabajar pasaban varias semanas y quería volver de nuevo a la carretera. 

Se suele afirmar que viajar es una de las mejores escuelas que existen. ¿Estás de acuerdo? ¿Qué destacarías de lo aprendido en tus andanzas por el planeta?

Viajar es lo mejor que me ha pasado en la vida, es un aprendizaje constante: intercambias culturas, tradiciones, interactúas con otras razas y siempre hay algo o alguien que te sorprende. Viajando te sientes muy realizado y todos tus sentidos están despiertos.

Cada viajero es un mundo: los hay que planean el viaje hasta la última coma, los que deciden costeárselo sobre la marcha, los que prefieren viajar en compañía… ¿Qué tipo de viajero eres tú? ¿Cómo te definirías en ese sentido? ¿Cuál es tu sistema de viaje?

Me preparo el itinerario que voy a realizar muy superficialmente y luego improviso sobre la marcha. Me quedo el tiempo que creo conveniente e intento llegar siempre por tierra en transporte local y procuro adaptarme para ir conociendo y saber cómo respira ese país y sus gentes.

PASAJERO DEL MUNDO 1

¿Siempre viajas solo? ¿Nunca sientes la necesidad de compartir tus experiencias viajeras con otra persona?

Hice dos vueltas al mundo solo y otra acompañado. Es totalmente diferente. Estar solo hace que te abras más a la gente, estás más concentrado, porque cualquier descuido te puede ocasionar el fin del viaje (robo, pérdida de documentos…). Estando acompañado estás más pendiente del otro, tienes apoyo y puedes planificar varias cosas a la vez. Se hace más ameno, aunque también te puedes llegar a cansar.

¿Te relacionas mucho con las gentes de los lugares que visitas?

Sí, muchísimo. Pienso que es la clave si quieres conocer cómo piensa ese país que estás visitando. Además, ir en transporte local hace que te comuniques más.

Has estado en 195 países, ¿de cuál o cuáles te has enamorado?

Te lo cuento por continentes: en Europa, Islandia y España; en África, Tanzania y Etiopia; en Asia, India y Yemen; en América, Canadá y Brasil; en Oceanía, Papúa Nueva Guinea y Nueva Zelanda.

¿Has tenido la tentación de quedarte en algún lugar del planeta de forma permanente?

Cuando estás realizando una vuelta al mundo siempre hay un lugar que te llama la atención, ya sea por su gente o por el país en sí. Siempre digo que lo mejor es acabar el viaje y ya tendré tiempo para decidirlo.

¿Existe algún punto del mundo al que no te gustaría regresar? ¿Por qué?

Arabia Saudita, porque que no permite libertad de expresión.

PASAJERO DEL MUNDO 4

Tu gesta también te ha llevado a visitar países en pleno conflicto bélico o con rígidos regímenes. ¿Has tenido problemas en este tipo de sitios?

Estuve en Afganistán cuando mataron a 18 soldados de Naciones Unidas en un atentado en Kabúl, fue horrible. Tuve que estar escondiéndome y cruzar todo el país con talibanes desperdigados por todas partes. Y en Libia, en plena guerra, con toques de queda cada día y sin poder visitar los lugares que tenía planeado.

No merece la pena ir a un país cuando está en conflicto, porque no lo disfrutas y te puede costar la vida. Tuve mucha suerte de salir vivo, pero que conste que cuando hubieron problemas en esos países yo estaba viajando; no fui cuando había empezado el conflicto.

Vives en Roses, en la provincia de Girona. Cuando se viaja tanto, ¿se aprecia más el hogar, ese lugar al que poder volver siempre y en el que se encuentran los tuyos, o se acaba sufriendo cierto desarraigo?

Cuando me encuentro muy lejos noto un poco el desarraigo, pero saber que voy a volver a Roses, donde me puedo bañar en el Mediterráneo, en una de las mejores bahías del mundo, y al mismo tiempo esquiar en los Pirineos a una hora de coche, me parece uno de los lugares más bonitos e increíbles del planeta y me hace olvidar ese desarraigo. Cada año regreso, por algo será.

Como experto viajero, lánzanos un buen consejo a la hora de emprender un viaje.

Ser humilde, tener claro el objetivo y viajar ligero.

¿Cómo te planteas los próximos veinte años? ¿Vas a lanzarte a tu cuarta vuelta al mundo?

No me puedo plantear mi vida sin viajar, así que creo que los próximos 20 años serán viajando. Tal vez sean viajes para visitar amigos que tengo desperdigados por el mundo. Ahora prefiero viajar menos y observar más. Nunca puedo descartar la posibilidad de realizar otra vuelta más al planeta, porque si me aburro seguro que ocurrirá. La vida es un viaje y solo tú eliges el tuyo.

----------

Imágenes cedidas por Carlos Useros

Revista Viajes y Lugares