Las cinco situaciones que pueden estropear las vacaciones por el estrés

Existen pequeños factores que pueden alterar los momentos de mayor tranquilidad y convertirlos en momentos estresantes
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Las vacaciones son el momento más esperado del año para desconectar y descansar, o al menos ese es el objetivo que tienen en mente prácticamente todas las personas que iniciarán este verano su período vacacional.

Pero aunque la desconexión sea el principal objetivo, existen algunas situaciones empeñadas en estropear la relajación y amenazan esa tranquilidad con la aparición del estrés.

Los especialistas en estrés de Nascia han confeccionado una lista con aquellas más comunes, y para las que hay que estar preparados, con el fin de mantener intacta nuestra capacidad para disfrutar del relax estas vacaciones.

Las masificaciones son una constante, especialmente en los lugares turísticos por excelencia. Quizá si lo que buscas es optimizar el descanso y huir del estrés, lo mejor no es dirigirnos a localidades o playas abarrotadas por el turismo y buscar rutas o destinos alternativos. Una de las soluciones posibles puede ser organizar esas visitas turísticas en horarios distintos a los que todo el mundo hace, cambiar la hora de ir a la playa por la tarde o incluso plantearse un cambio de fechas en meses de menor ‘saturación’.

Las vacaciones familiares están llenas de momentos inolvidables, pero también pueden ser una fuente de estrés. Viajar con niños resulta, en ocasiones, algo poco compatible con el relax sobre todo si éstos son pequeños. Estar pendientes de sus necesidades, de las ‘amenazas’ del mar, o del sol, así como de la alimentación plantean la importancia de optimizar los momentos de relajación que podamos encontrar durante las vacaciones. Planificar todo lo posible es importante para generar unos automatismos que contrastan con la improvisación y el estrés que producen determinadas situaciones.

Nascia también destaca una situación que se produce cada vez más en muchos trabajadores. En plena era digital, donde tenemos todo al alcance de la mano, no se acaba de desconectar del trabajo. El uso del correo electrónico y la posibilidad de estar localizado a través del teléfono móvil implica que resulte complicado desconectar por completo. La clave para disfrutar y evitarlo es mantener alejados los dispositivos tecnológicos durante el día, y sólo llevarlos encima en caso de necesidad real.

La climatología es algo que también afecta al descanso y la relajación, especialmente en el sueño. El calor es un elemento fundamental en muchos de los casos de insomnio veraniego. Una vigilia incómoda redunda en un ineficaz descanso, repercute en el carácter y siembra los mimbres del estrés por el nerviosismo que se produce ante la dificultad de conciliar el sueño. Utilizar técnicas de respiración para dormir y rebajar así el nerviosismo ante el insomnio es una manera de mejorar la vigilia.

Finalmente, la imposición de horarios durante las vacaciones puede resultar un hándicap para disfrutar plenamente. Desconectar significa aparcar las prisas y no ceñirse de forma estricta a unas rutinas horarias. Si bien es cierto que dependerá de las masificaciones, los horarios de playa, las horas de comida o las horas de excursiones no tienen por qué dirigir nuestro descanso. Huimos de las prisas y las carreras, así que no debemos autoimponernos un horario estricto sino disfrutar del tiempo que disponemos.

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