Descubrir Benicàssim en bicicleta

La postal obligatoria a pedales de esta localidad mediterránea está en el inicio de la Vía Verde del Mar
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Benicassim

La localidad mediterránea de Benicàssim propone al visitante actividades al aire libre como el Running Premium o las rutas cicloturistas compaginadas con los más variados programas "healthy" y una cuidada gastronomía de menús saludables. De esta forma la población castellonense ofrece diversas rutas, adaptadas al ciclismo, para descubrir cada rincón de su geografía.

‘Mens sana in corpore sano’. La lapidaria frase que inmortalizó el poeta romano Décimo Junio Juvenal en siglo I d.C. es el más fiel reflejo de la nueva filosofía turística que propone para este 2020 la localidad castellonense de Benicàssim. Una manera distinta de afrontar una escapada vacacional o de weekend en la que cuerpo y mente alcancen una mágica fusión a orillas del mar Mediterráneo, en plena costa levantina.

Esta apuesta por el Turismo de Bienestar y Salud se sustenta en su plataforma Benicàssim Experience. Entre las muchas actividades que ofrece la web, las rutas en bici son una buena manera para conocer la ciudad y además de una forma saludable.

Benicàssim y su costa

Aunque Benicàssim es de superficie pequeña y se puede recorrer a pie, coger la bicicleta se convierte en todo un ‘planazo’. Comenzar la ruta desde el Grao de Castellón permite realizar un recorrido en el cual se puede ir viendo todas las playas de Benicàssim, de sur a norte. La ruta comienza en la playa Heliópolis que, además, goza de tener un carril bici junto al paseo marítimo. Muy cerca está la playa de Els Terrers, una de las más tranquilas de la localidad, que goza de tener una de las puestas de sol más bonitas. Desde aquí, la próxima parada es la playa de Torre San Vicente llamada así por tener una torre defensiva que data del siglo XVI.

La ruta cicloturista pasa por dos playas más: la de Almadrava y la de Voramar. Desde ambas se pueden divisar una de las vistas más impresionantes del mar, de la montaña y del paseo marítimo Pilar Coloma, con sus reconocidas villas, donde se celebra en septiembre ‘Benicàssim Belle Époque’.

Desierto de Las Palmas

Para continuar disfrutando de los mejores rincones de Benicàssim, nada como subir al mirador del Desierto de las Palmas. Desde este punto se ve la ciudad y sus playas e incluso se llegan a observar las Islas Columbretes en día claros. Además, si la visita coincide entre el 11 y el 13 de agosto, el mirador del Desierto es un estupendo lugar para divisar las lágrimas de San Lorenzo, eso si hay que ir temprano para coger sitio.

Además del mirador, el Desierto de las Palmas es un paraje natural con múltiples senderos para recorrer en cualquier época del año, por lo que es una opción de deporte y paseo en la naturaleza alternativa a la playa.

Vía Verde

La postal obligatoria de Benicàssim a pedales está en el inicio de la Vía Verde del Mar, en el antiguo trazado del ferrocarril, justo encima del Hotel Voramar. Allí comienza una pendiente que permite visualizar todas las playas de la zona incluso algunas del litoral de Castellón. Se trata de una visión del mar y del skyline de la ciudad que merece la pena guardar en una fotografía.

Desde este punto comienza un paseo de 6 kms para realizar en bici, en el que se puede disfrutar de la vegetación, la fauna y sobre todo de unas inigualables vistas del mar. Además, durante el trayecto se pueden encontrar pequeñas calas, además de algunas torres vigías.

1 Comentarios

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Gracias por el artículo

escrito por s 05/may/20    12:53

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